lunes, 28 de abril de 2014

Segunda Visita a Llanavilla (Bitácora N°3)


En la segunda visita

Fui más relajado, comparado con la visita anterior, aunque eso no significaba que no estaba nervioso, ya que estaba yendo con la alegría de ver a Kennedy y conocer un poco más de él. Pero el problema era que cuando estaba con él, no sabía que decir exactamente para poder conseguir información y que no se sintiera incómodo, en general me pasaba eso con todos los niños.

Cuando llegamos, vi a los niños dispersos de nuevo, pero nuevamente ingresaron a sus salones.

Cuando entre los vi a todos, a Kennedy, Ignacio, Jhiro, pero no vi a Edwin, me preocupe porque pensé que como a Edwin no le importaba las clases, simplemente dejo de venir, me había puesto a pensar pero no era momento, las clases habían empezados, estas clases trataban sobre los colores y lo relacionábamos con frutas para que los niño comprendieran mejor.

Esa parte de la clase fue todo un éxito, los niños comprendían, participaban y todo el tiempo estaban atentos.

Yo empecé a tomar una responsabilidad fija, que era anotar a los que participaban ya que el que participaba más al final del año, recibía un premio sorpresa, esto motivaba a los niños a participar, aunque algunos estaban un poco distraídos, pero siempre se tiene a tus compañeros que te ayudan para poder a controlar las situaciones.(Experiencia “Trabaja en comunidad”).

Luego de eso, fuimos al parque para hacer una actividad que consistía en hacer un círculo y futbol,

era tan solo pasar la pelota y te preguntaban el color de una fruta en inglés, primero se hacían los grupos y luego los agrupábamos, cuando toco agruparse Kennedy corrió a abrazarme, y pensé que el era de mi grupo, pero entonces escucho a los niños decir que Kennedy no era del grupo, le pregunto a él y resulta que no pertenecía, entonces empiezo a decirle que no se preocupe que nos veremos después y que valla a su grupo correspondiente, se fue triste y sin voltear, en ese entonces estaba ocupado con los chicos porque eran pocos pero no dejaban de moverse, era muy estresante porque cada vez uez que le llamabas la atención a uno, el otro volvía a hacer lo mismo, trataba de tranquilizarlos, y al final lo logre, no fue como lo pensaba, les llame la atención pero de una manera sumisa y pensaba que así se tranquilizarían, y lo logre (Aquí se encuentra la experiencia “Lidera con inspiración” y la experiencia “Conocerse, aceptarse y suerarse”).

Al final de la actividad, vi a Kennedy me intente acercar pero el solo se alejaba, lo intente 3 veces más pero el solo se alejaba, cuando le preguntaba que pasaba, el no me respondía, seguro estaba resentido porque no lo deje entrar al grupo, pero que podía hacer si lo dejaba pasar, los demás  chicos querrían lo mismo y todo sería un caos entonces tuve que actuar y decidir lo mejor(Aquí se encuentra la experiencia “Busca la verdad y actúa con coherencia”).

Regresamos y repasamos lo que habíamos aprendido, al parecer todos se lo aprendieron bien, pero me seguía preocupando por Kennedy, las cosas no podían seguir así.

Acabo nuestra clase, solo me quede pensando y reflexionando sobre lo que había pasado, entonces me acorde de los stickers, que le había prometido a Kennedy la primera vez que fui, quería entrar lo antes posible al salón, pero tenían clases y no los podía interrumpir.

Entonces espere hasta que terminaran, cuando termino logre darle los stickers, fue la primera vez que nos abrazamos, fue especial porque sabía que ese era el comienzo de una larga amistad.

Aún no se sobre su vida, ni su familia, la emoción me había hecho olvidar, pero la siguiente clase tendré listas mis preguntas para poder conocerlo y poder conocer sus problemas para poder guiarlo.


gk

 




domingo, 13 de abril de 2014

Bitácora #2




Era el primer día en el cual íbamos a ir al colegio de Llanavilla, me sentía nervioso en el camino era un nuevo reto, Daira hizo la oración, para que todo salga bien como una comunidad, por mientras yo me preguntaba ¿Qué haré?, ¿Lograre alguna amistad con los niños? pero antes de eso me preguntaba ¿Les caeré bien?.

La llegada

Habíamos llegado tarde, los vi a los niños dispersos por todo el patio esperándonos, después se ordenaron en fila gracias a la directora que nos presento como sus “Hermanos” y “Amigos” vi a niños que tenían mas años que otros y sin embargo estaban en grados menores que los demás y pensaba ¿Por qué?.


Cuando nos asignaron 4to y 3ero de secundaria nos fuimos en fila y formamos un circulo, ahí me encontré con Edwin, que no me quería dar la mano al principio, me la dio y como que después dijo “Ah ya fue” y lo veía fuera del grupo.

Adentro, los niños estaban conversando, me sentía nervioso, con miedo; Elías nos presentó a cada uno, tenía calor , los niños me decían que su carpeta ardía y literalmente ardía, los tocabas y se sentía muy caliente.

Antes de comenzar las actividades, les entregamos a los chicos una encuesta, pasaron como 5 minutos y escucho a Elías; que estaba liderándonos a todos; diciendo “Los que terminaron pásenselo a Darío” y yo no sé por qué me sentí; de lo inútil que me estaba sintiendo en esos momentos al no hacer nada; a sentirme responsable aunque sea por algo tan insignificante como recoger papeles, cuando me toco recogerle el papel a Edwin me sorprendió como se trataba de pasar de chistoso ante nosotros, siempre que decíamos algo, Edwin tenía que decir “Si si claro”, “Chevere” o “No me importa”, quisiera saber por qué es así tal vez problemas en el hogar… no sé, quiero saber sobre su historia.

Después de ello, toco la segunda actividad cual fue el juego de la pelota, que consistía en pasarle la pelota a un compañero y presentarse en ingles; My name is … I´m… years old; todos participaban pero un niño llamado Carlos era el que más quería participar , luego de participar Carlitos se quería quedar con la pelota pero no podía y se puso triste de un momento a otro lo cual me intrigo porque el siempre estaba feliz y contento, también me sentia nervioso por qué me había pedido ir al baño y yo no sabía si decirle que si o que no, así que le dije que sí. Y mientras pensaba en eso un niño me llama; Kennedy; estaba jugando con sus stickers y me dice: “¿Quieres uno?” y lo que dije fue: “Si quieres” y él me dijo: “¡Ten!” y yo me sentí tan bien, me sentí como que en realidad le importe a un niño, que logre trascender en él, en ese momento le prometí que le traería una plancha de stickers para que sintiera que el también me importa.

Un momento más de felicidad fue cuando Elías me dejo hacer la otra actividad “Simon dice…” pero en ingles, fue como que ya me dejaban responsabilidades y me sentía un líder superándose así mismo.(Objetivos 1,2,3,4,7 cumplidos)

Al final fuimos a compartir entre todos de nuestro salón y me entere que la razón la cual Edwin era así pudo haber sido porque no conoció a su padre.

Cuando nos fuimos me puse muy triste porque sabía que esto en realidad había trascendido en mi, ya que cuando regrese a mi casa sentí que volví a mi rutina y que solo quería volver.