sábado, 23 de mayo de 2015

Bitácora N°3: Maratón 10 km

Sábado 23 de mayo

La maratón es una especie de tradición del colegio, en donde la promoción de quinto de secundaria corre desde el convento de San Agustín hasta el colegio, que según el profesor son unos aproximados de 7 km a 7.5 km, aunque siempre se realizaba una mayor distancia por los contratiempos. Este año nos tocaba a nosotros, siempre supe que el momento llegaría, año tras año veía a todas las promociones corriendo preguntándome ¿Cómo será cuando me toque? Aquella respuesta vio la luz el día 23 de mayo en donde mi promoción corrió un aproximado de 10 km, aunque no fuera desde el convento, una cambio que no a muchos le gustaron. No obstante pienso que esta experiencia fue única, la cual pude compartir con mi promoción, una inolvidable como para rememorar en el futuro.

El día que íbamos a correr sería el primer sábado del segundo bimestre, por lo que todo el primer bimestre, los profesores de educación física nos explicaban cómo iba a ser el proceso de la carrera y lo que íbamos a necesitar, primero pensé que lo que íbamos a necesitar sería perseverancia, debido a las cualidades que presentamos muchos: Sedentarismo y un ligero sobrepeso, no muchos eramos atletas con un pequeño grupo del grado, por lo que reconocíamos que iba a ser difícil e iba a ser necesario una ardua practica para ese gran día.

Como iba a ser algo nuevo para nosotros, sería un desafío que se había presentado para toda la promoción, teníamos defectos que nos podían inhibir aquello, como el sedentarismo, por lo que para cumplir con el objetivo de lograr esto iba a ser necesario la cooperación de todos, debido a que todos deben estar dispuestos a salir de su zona cómoda, tema reflexionado antes de la maratón. El profesor nos entrenaba en las horas correspondientes al curso, sin embargo lo que nos iba a costar eran las salidas fuera del curso, donde teníamos que salir de nuestras casas y hacer ejercicios, en mi caso, alrededor de mi zona, yo sí salía a caminar o a correr como lo recomendó aunque se me hacía difícil por las tareas.

Previo a la carrera se nos informó que el lugar de partida iba a cambiar debido a los problemas internos que se presentaba al tratar de recorrer desde el convento hasta el colegio, por lo que el lugar cambiaría al pentagonito, lo cual si iba a afectar la distancia ya que es menor, aunque se decidió otra  estrategia, darle la vuelta, para que de esta manera represente una distancia significativa.

El momento en donde se inicio la maratón fue sorprendente ya que todos recibíamos apoyo moral de nuestro padres, los cuales habían ido con este fin,  y todos empezamos a correr con muchas expectativas,

A lo largo de esa mañana, pude experimentar mucho cansancio, nunca antes había intentado correr tanto, antes aceptaba que no tenía mucha resistencia, no sabía que iba a ser capaz, conocía que posiblemente haría unos 7 km pero me superé logrando 3 km más, cabe resaltar que no sabíamos que iba a salir 10 km. Lo que destacó en toda la experiencia es el apoyo mutuo de las personas, antes de que empiece y durante, alentándose unas a otras para que puedan seguir corriendo sin subirse al bus, que era para los que ya no podían más, es increíble como todo ese apoyo moral grupal pude influir tanto en una persona a nivel psicológico y físico, es cierto que en casos yo también quería descansar, sin embargo mis amigos me apoyaron para seguir sin rendirme, por lo que posteriormente aun mantenía aquella idea de no descansar y llegar al colegio, por lo que también considero que fui perseverante y tuve un compromiso, por ende desarrolle tenacidad, ya que tuve la fuerza para seguir con empeño la maratón hasta llegar al único punto de conseguir el objetivo, es decir, terminarla junto a mi promoción 2015.

Considero que lo que desarrolle fue eso, la idea de no rendirme tras tener una idea fija y un objetivo planteado, esa tenacidad y pasión que se requiere para no abandonar un proyecto, y logré desarrollar lo que es el apoyo moral en comunidad.