miércoles, 16 de septiembre de 2015

Bitácora N°6 .- ¿El final?

Sábado 12 de septiembre del 2015

Al ser esta nuestra posible última visita a Llanavilla queríamos que esta fuera especial, por lo que decidimos adecuarnos al plan, es decir, cumplir con el sílabo que establecimos al principio del año. Se realizó una recaudación de fondos vendiendo canchita para comprarles fruta a los niños, en lo personal no participe mucho del trabajo interno, es decir de lo que es el proceso y atención, sin embargo no quise actuar indiferente antes esta oportunidad e intente promocionar la empresa con mis de otros salones que no se habían enterado.

Mi grupo decidió modificar algunas cosas para la ocasión, sin embargo fuimos advertidos a última hora que los últimos tres grados iban a ser ocupados por otros salones, lo cual generó principalmente frustración, porque iba a ser nuestra, posiblemente, última visita al colegio y el que nos lo quitaran fue desde cierto aspecto muy insensible. Por ende surgió la pregunta ¿Hasta qué punto un cambio radical de un plan establecido puede inhibir el objetivo de dicho proyecto?

No obstante, surgió otra oportunidad para poder hacer un bien al colegio de Llanavilla, que se centraba ejercer acción, creatividad y servicio, debido a que nos centraríamos, a la limpieza, como por ejemplo de los baños y de los salones, asimismo también algunos sectores que se encuentren sucios en su patio que eviten que los niños puedan divertirse en sus recreos.

Cuando llegó el día, confieso que empecé con vergüenza, debido a que llegue tarde como por 10 minutos produciendo que todo el bus se retrase, aunque no fui el último aquello no lo justifica.

No obstante logramos llegar a tiempo como para que los demás grupos se acomoden en los salones y preparen sus dinámicas, mientras tanto el otro sector del grupo, los cuales no tenían clases, se reunieron para repartirnos las tareas de limpieza, para ello ya habíamos sido advertidos de que íbamos a necesitar de algunos materiales para tener cuidado y realizar el trabajo de manera eficiente, trajimos papel higiénico para los chicos, guantes, detergente, escobas, trapos, etc… al principio empecé a barrer uno de los dos baños para que al momento de pasar los demás producto de limpieza no se encuentren residuos que puedan dificultar el proceso. Sinceramente fue un tanto relajante e interesante romper la rutina, debido a que siempre hacía una clase, y el hecho de hacer otra cosa productiva me hacía sentir bien conmigo mismo. Cuando termine se veía mejor que antes, aunque no pude barrer por los inodoros debido a que se encontraba muy húmedo.


Posteriormente se observó que los tachos de basura estaban muy sucios por dentro y por fuera, por lo que decidimos limpiarlos, lo cual me pareció un reto completo, ya que implicaba meter mi mano en aquel lugar, el cual presentaba algunos rastros de excremento por el hecho que no habían colocado bolsas para proteger el interior, debido a que usualmente no estaba acostumbrado a hacer ese tipo de cosas me daba mucho asco, sin embargo, gracias al apoyo de mis amigos pude lograrlo, de esta manera salí de mi burbuja de “confort” y pude experimentar que se sentía ser del personal de limpieza, sintiendo empatía y reflexionar, para ver hasta qué punto podría ayudar a estas personas en el colegio, o por mi casa, asimismo puedo afirmar que mis amigos experimentaron lo mismo.


Después de ello mi coordinador Elías me mando junto a un grupo de amigos a sacar la arena del patio y llevarlo a la parte trasera del colegio por el hecho de representar para los chicos una incomodidad, asimismo tuvimos ayuda de un profesor el cual nos apoyaba moral y físicamente, debido a que teníamos que transportar esa arena a una bolsa grande dentro de un balde con ayuda de recogedores, y después con un amigo más cargábamos aquel balde y lo llevábamos atrás del colegio, un pequeño proceso que demoro muchos intento el pensar ya que no calculamos que la bolsa pesaría tanto hasta el punto de pensar que se rompería en pleno transporte, en este sector se encuentra la creatividad que tuvimos, en ciertos casos mi amigo era un poco terco ya que quería realizar el proceso a su manera por el simple hecho de querer hacerlo más rápido, lo cual representaba un peligro para él debido a que el balde presentaba ser mucho peso para él.



Cuando terminamos de recoger toda la arena sentimos un gran alivio y satisfacción, pudimos ver un antes y un después rápidamente en comparación de verlo en los niños ya que trascender es un largo proceso.


Después de ello volvimos al sector de los baños, y se pudo ver una gran transformación por el trabajo de parte del otro grupo de mi salón, se veía espectacular, sin embargo, para poder transcender en los niños de nada servía limpiar sus baños, había que enseñarles a ellos a mantenerlos limpios, lo cual en mi opinión si entendieron.





Como era la última clase estaba en busca de mi amigo más cercano, Renato, sin embargo este no había venido a clases, lo cual me pareció sumamente extraño, él era un buen chico, se le notaba muy responsable, tranquilo y moral, el hecho de no haberme despedido de él me hizo sentir que no era la última visita, es increíble como un simple sticker (el cual me dio Renato el día que nos conocimos) pudo haberme unido tanto a una persona.

Al final de todo, concluimos que a pesar del incidente salió bien, aunque muchos como yo sintieron que no fue la última visita, y otros también opinaban que al realizar otro tipo de trabajo los ayudo a salirse de la rutina de dar clases.

Durante esta visita tuve mayor conocimiento sobre mis áreas de conocimiento al usar la creatividad, emprendí un nuevo desafío por el hecho de que provee algo que no había hecho antes, lo cual me hizo obtener una nueva experiencia y una nueva enseñanza, como lo es la limpieza del baño y la empatia que desarrolle, a pesar del cansancio físico mostré perseverancia y esfuerzo con la actividad y siento que desarrolle nuevas habilidades que se basan ante todo en la acción y el servicio.