Después de tiempo volvimos a Llanavilla, esta vez
no fue para enseñarles a los niños inglés, sino para poder hacer limpieza de
playa, la que se encuentra a espaldas del colegio, para eso nos tuvimos que
dividir en grupos de 4, yo estuve con mis compañeros Elías, Aarom y Sergio, al
mismo tiempo fuimos con la mayoría de la promoción en donde cada salón separo
su propio sector antes de ir y de esta manera ser más eficaces.
Cuando llegamos a Llanavilla, primero que nada
entramos al colegio, cuando el bus se detuvo al frente, vi a Renato, casi no lo
reconocí, había adelgazado un poco y ya no llevaba su gorra o casaca, ahora
tenía una ropa más suelta, un polo y buzo, cuando lo vi nos saludamos de lejos
por lo que yo aún seguía en el bus, y cuando nos encontramos, recuerdo que me
abrazo y dijo “te extrañe”, yo dije que sentía igual, estaba lloviendo, lo cual
fue raro porque estábamos en verano, caían gotas grandes en relación a las que
suelen caer en Lima.
Entramos, los niños nos saludaban y las
profesoras de igual manera, nos paramos al frente, los niños se formaron y la
directora, todos se preparaban para la inauguración de la biblioteca que fue
hecha por los alumnos de uno de los salones de nuestra promoción, 5to”F”, lo
cual me parece algo fantástico ya que esta puede agilizar su lectura e interés
en la misma, de esta manera nutrir su conocimiento, la lluvia empezó a
detenerse y se vio la biblioteca, los niños entraron por primera vez
emocionados.
Finalmente, ya en la playa, empezamos el nuevo reto, pudimos observar el
grado de contaminación que había en ella era muy perturbador, había papeles,
madera podrida, pero más que nada había plásticos. Ya cuando cada uno estaba en
su sector empezamos la limpieza, era desagradable recoger los desechos de esa
playa, pero al mismo tiempo te hacía sentir de alguna manera útil, ya que de
esta manera se vería mejor y estaríamos reduciendo la contaminación de esa zona,
hubieron ideas aparte de eso, una idea que me pareció demasiada buena fue la de
difundir este proyecto de combatir la contaminación en otras playas con carteles invitando a
las personas a hacer lo mismo ya que ¿Qué sirve limpiar si van a volver a ensuciar? informar a la gente en otras zonas impulsarían a un incremento de grupos que estén dispuestos a ayudar solucionando el problema desde la raíz, sin embargo esto nunca se dio, también para este
proyecto lo que hubiera hecho, hubiera sido darle más tiempo, ya que estuvimos
ahí más o menos como 1 hora y en lo personal sentí que pude haberme quedado
más, ya que estaba haciendo algo que me gustaba, en estos meses de vacaciones
tuve la oportunidad de ir a la playa, “ El Silencio” la cual cuando fui, tuve un
gran sentimiento de repugnancia, ya que había mucha basura en el mar con el
sentimiento de querer hacer algo al respecto.
Pienso que como el trabajo fue realizado en comunidades, es decir, gran parte de la promoción, dividida entre salones, esta gran masa se logro motivar por si sola para perseverar en la acción y para impulsarnos a hacer este tipo de actividades que en lo personal de haber estado sólo probablemente no lo hubiera hecho.
Siento que mostré perseverancia y compromiso con el proyecto, porque a parte de que me gustó esta acción de contrarrestar la contaminación, también que este tema, no solamente se debe dar una vez a la semana o dos, sino siempre se debe tener la mentalidad de lo reflexionado para que se pueda denominar trascendencia.






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